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Una vía rápida digital para las economías emergentes



Una mirada al nuevo Índice económico de preparación para el futuro para tomadores de decisiones

La pandemia ha tenido efectos devastadores en las economías emergentes, amenazando con deshacer treinta años de progreso. En países como Kenia, India y Brasil, COVID aumentó el desempleo, interrumpió las cadenas de suministro y devastó sectores enteros.

Si no hacemos nada, estos países podrían tardar años en recuperarse, creando brechas aún mayores entre las personas de las economías desarrolladas y emergentes. Sin embargo, estamos viendo una tendencia contraria que podría cambiar drásticamente las cosas. Mirar más allá de los titulares a corto plazo para ver las tendencias a largo plazo, en realidad revela una historia diferente.

Como se describió el año pasado en el marco de Digital Sprinters (Velocistas Digitales, en español), si las economías emergentes adoptasen las políticas digitales adecuadas, podrían emerger más fuertes y mejor preparadas para acelerar el crecimiento económico y las oportunidades.

Si bien COVID ha acelerado el uso de la tecnología para el aprendizaje y hacer negocios, casi la mitad de todos los hogares en el mundo en desarrollo aún carecen de acceso a Internet de banda ancha y de alta velocidad. Una mayor adopción digital podría ayudar a las economías emergentes a generar hasta $3,4 billones de dólares de valor económico para 2030. Esa cantidad de crecimiento significaría un asombroso aumento del 25 por ciento en el PIB en Brasil, un aumento del 31 por ciento en Arabia Saudita y un aumento del 33 por ciento en Nigeria.

Desbloquear este crecimiento requerirá iniciativas enfocadas. Los gobiernos de los mercados emergentes quieren saber dónde invertir los recursos limitados y cómo apoyar y hacer crecer su conjunto de talentos nacionales. Por esta razón, construyendo sobre el marco de Digital Sprinters(Velocistas Digitales), Google encargó al Instituto Portulans que desarrollara un "Índice económico de preparación para el futuro": una clasificación del progreso digital y una hoja de ruta para el futuro.

El índice económico de preparación para el futuro

El índice económico de preparación para el futuro ofrece a gobiernos, empresas y analistas, métricas e hitos integrales para evaluar su transformación digital.

La evaluación de las tendencias a nivel nacional puede ser una ciencia inexacta. Pero al desglosar los datos en áreas críticas como infraestructura, desarrollo de talentos, confluencia de habilidades, y adopción de tecnología, el Índice del Instituto Portulans puede ayudar a los países a enfocar sus esfuerzos para obtener el mayor retorno de la inversión. Por ejemplo, el índice sugiere que Brasil, que ocupa el puesto 67 a nivel mundial en el índice, podría ascender rápidamente con una mayor adopción de tecnologías digitales como la nube, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático.

Aprovechando la oportunidad de progresar rápidamente

Las economías emergentes tienen una ventaja clave. A diferencia de las economías desarrolladas, que necesitan actualizar o reemplazar la infraestructura obsoleta heredada, muchos mercados emergentes pueden dar un salto adelante, creando herramientas avanzadas desde cero en lugar de remodelar las existentes. (Pensemos, por ejemplo, en la cantidad de países sin extensas infraestructuras de telefonía fija en la década de 1990 que se han convertido en líderes en la adopción de telefonía móvil).

Arrancar con las últimas tecnologías puede agilizar el progreso. Pero, ¿qué tecnologías y cuál es el equilibrio adecuado para invertir en capital humano, infraestructura y otros elementos críticos?, ¿y qué políticas acelerarán el progreso y producirán las mayores ganancias en competitividad?. El índice proporciona algunas comparaciones objetivas para ayudar a responder esas preguntas.

Una buena política pública que apoye la innovación tecnológica puede ampliar la oportunidad para todos. El progreso tecnológico ampliamente distribuido ha duplicado la esperanza de vida humana durante el último siglo y ha sacado de la pobreza a más de mil millones de personas tan sólo en los últimos treinta años. Las inversiones, las políticas y las herramientas digitales basadas en evidencias equiparán a las economías emergentes para que progresen aún más en los años venideros.